Un día para luchar contra el estigma social de la lepra

El día 27 de enero fue el Día Mundial contra la Lepra, una fecha clave para luchar contra el estigma que padecen las personas enfermas. En 2017 se registraron cerca de 211.000 nuevos casos de esta enfermedad. La enfermedad crece en África (5,3%), América (6,4%), el Mediterráneo Oriental (25%), el Pacífico Oriental (4,3%) e incluso en algunas zonas de Europa (3,13%), donde prácticamente ha desaparecido (se ha pasado de 32 casos a 33). Sin embargo, los diagnósticos han retrocedido a nivel global debido a la disminución registrada en India (6,9%).

La lepra afecta sobre todo a la mucosa de las vías respiratorias altas, los ojos, la piel y los nervios periféricos. Esta enfermedad infecciosa crónica está causada por Mycobacterium leprae, un bacilo acidorresistente.  En 2018 en España se dieron 6 casos y hubo 18 personas en tratamiento.

Persona enferma de lepra

De acuerdo con la Wikipedia, “la lepra es una enfermedad infecciosa, aunque no muy contagiosa, de nula transmisibilidad cuando está debidamente tratada”. Este último aspecto es fundamental, ya que si la persona enferma de lepra no recibe tratamiento, o éste es inadecuado, sí puede constituir una fuente de contagio, además de padecer secuelas. La lepra se contagia principalmente a través de gotículas nasales y orales cuando existe contacto cercano y frecuente con personas enfermas. De hecho, en la actualidad una persona se contagia cada minuto y medio de esta Enfermedad Tropical Desatendida (ETD).

La lepra tiene cura, y de hecho se encuentra entre las enfermedades que la Organización Mundial de la Salud (OMS) tiene como objetivo retirar de la lista de problemas de salud pública.

Falta de higiene

La mejor estrategia de prevención de la lepra estriba en su detección para establecer un tratamiento adecuado. Asimismo, si la persona enferma de lepra ha convivido con otras, éstas deben ser examinadas por un equipo médico que confirme que no se ha dado ningún contagio.

Los antibióticos son la base del tratamiento de la lepra. En el mejor de los casos la persona enferma terminará por sanar del todo, mientras que en otros casos, es posible que deba seguir tomándolos para evitar recaídas. Recientemente la OMS ha alertado del cada vez mayor número de personas que son resistentes a uno o más antibióticos utilizados en el tratamiento de la lepra.

Las lesiones cutáneas tienden a desaparecer con la terapia frente a la lepra. Sin embargo, es posible que si afecta a los nervios la persona enferma no recupere la sensibilidad. En estos casos las personas enfermas dejan de padecer dolor, por lo que es más probable que se hagan heridas o quemaduras que desemboquen en infecciones.

¿Por qué las compañías farmacéuticas no invierten en investigación para la cura de las ETDs?

Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), más de mil millones de personas en el mundo fueron tratadas de alguna enfermedad tropical desatendida en el 2017. La mayoría de estas epidemias son parasitarias; es decir, transmitidas por insectos, mosquitos, simúlidos o flebótomos; sin embargo, otras se propagan a través del agua contaminada y los huevos de los gusanos.

Las enfermedades tropicales desatendidas prevalecen especialmente en regiones tropicales y subtropicales, siendo así menos comunes en los climas templados debido a que las temperaturas obligan a los artrópodos a tener que hibernar. Sin embargo, la exploración de selvas tropicales, la deforestación, la creciente inmigración y el tráfico aéreo internacional han sido las causantes de la globalización de tales enfermedades.

Por otro lado, gracias al apoyo de las oficinas regionales y nacionales de la OMS y a las 1.889 toneladas de medicamentos enviados, el 2017 consiguió tratar a más de mil millones de personas enfermas por tercer año consecutivo. Tal y como detalla la OMS “son estas iniciativas las que consiguen que varios países hayan eliminado algunas de estas enfermedades”.

Enfermedades tropicales desatendidas

“Las ETD-s no son una fatalidad, son curables y tratables”

 Sin embargo, los expertos advierten que es imprescindible dar más apoyo a los programas nacionales de control de las ETD-s con el fin de poder ampliar el uso de los mejores recursos y tratamientos. Según declara el presidente internacional de MSF, el Dr. Unni Karunakara, “las enfermedades tropicales desatendidas no son una fatalidad, son tratables y curables y esta es la razón por la que suponen todo un reto. El olvido se puede superar y millones de vidas puedes salvarse, pero para ello se requiere una voluntad política que ayude a financiar estas iniciativas que han demostrado ser efectivas”. Y es que, a pesar de que las ETD-s afecten a una de cada siete personas en el mundo, siguen siendo las grandes desconocidas. “Nos encontramos ante un terrible círculo de olvido. Los responsables políticos no se centran en estas enfermedades porque alegan que no existen medios suficientes para tratar a los pacientes adecuadamente.  A su vez, las compañías farmacéuticas no invierten en desarrollo e investigación de nuevos tratamientos porque las ETD-s afectan mayoritariamente a las personas más pobres del mundo, y por lo tanto, no representan a un mercado no lucrativo. Por esta misma razón es hora de romper este círculo”, afirma Gemma Ortiz, referente de Enfermedades Olvidadas de MSF.

Actualmente, son 18 las dolencias que la OMS ha calificado como “desatendidas” entre las cuales destacan la lepra, la úlcera de Buruli, la enfermedad del sueño y la elefantiasis. Sin embargo, en esta ocasión se va a realizar una reflexión más profunda sobre otra ETD que también afecta a muchísimas personas: el pian.

Lugar con falta de higiene

La enfermedad del pian, desde hace 1.6 millones de años lo menos

El pian es una infección tropical crónica de la piel, huesos y articulaciones causada por una subespecie pertenue de Treponema Pallidum. Según afirman los expertos, es la enfermedad más antigua de todas las treponematosis, ya que se llegaron a encontrar evidencias de la infección en esqueletos de Homo Erectus hace 1.6 millones de años. La transmisión del pian ocurre por contacto directo; es decir, de piel a piel y con los fluidos de las lesiones de una persona afectada. Generalmente, la lesión inicial suele estar repleta de bacterias y son los niños las personas con mayor riesgo de contraer la enfermedad.

En lo que al cuadro clínico respecta, la infección comienza a desarrollarse entre los 10 y 90 primeros días con la aparición de una pequeña lesión inicial llamada “buba madre” en el sitio de la infección. Entre los 3 y 6 meses posteriores, la enfermedad entra en una breve latencia con nuevas lesiones en la cara, brazos, piernas y glúteos, además de fiebre, periostitis y malestar general. Posteriormente, en aproximadamente el 10% de las personas enfermas, pueden llegar a manifestarse lesiones de tipo “goma” que destruyen los tejidos blancos y que pueden producir desfiguraciones alrededor de la nariz y curvaturas anormales en la tibia. A diferencia de otras enfermedades como la sífilis, el pian no genera daño al sistema cardiovascular ni nervioso, además tampoco afecta al feto en el caso de las mujeres embarazadas. En cuanto a la cura, lo más habitual es la inyección intramuscular de penicilina benzatina, aunque la azitromicina administrada a través de la vía oral también ha resultado ser igual de efectiva.

¿Qué sabes acerca de la Úlcera de Buruli?

Tras los últimos acontecimientos, ya son seis las personas que han contraído la enfermedad del Dengue en España durante los últimos dos meses. Este virus es una enfermedad infecciosa que está muy extendida en todas las regiones de clima tropical del planeta y su contagio se produce a través de la picadura del mosquito tigre. Sin embargo, tal y como ha detallado la especialista de enfermedades tropicales de SEMG, María Navarro, la aparición de esta enfermedad en lugares como España “se debe principalmente al cambio climático”. Según detalla, podrían darse más casos de Dengue autóctono; sin embargo, no es algo de lo que nos deberíamos de preocupar por el momento. Además, la evolución de las personas afectadas ha sido muy positiva, una realidad muy diferente a los 390 millones que lo sufren.

Las enfermedades tropicales como el Dengue, son infecciones que son especialmente prevalentes en regiones tropicales y subtropicales, además de ser contraídas a causa de protozoos, virus y bacterias. En el caso de África subsahariana, el impacto de estas enfermedades es comparable al de la malaria y la tuberculosis, a pesar de que la mayoría de ellas puedan tratarse e incluso prevenirse.

Incidencia de la úlcera de Buruli

La Organización Mundial de la Salud enumera 13 enfermedades tropicales, que a pesar de que en países como España su tratamiento y cura son evidentes, en otros lugares como en África son categorizadas como “desatendidas”. ¿Cuáles son estas patologías? La Tripanosomiasis africana, la Tripanosomiasis americana, la Leishmaniosis, la Lepra, la Úlcera de Buruli, la Tracoma, el Pian, la Teniasis, la Equinocosis, la Dracunculiasis, la Filariosis linfática, la Oncocercosis, la Esquistosomiasis, la Nematodosis digestiva, el Dengue, la Rabia y las mordeduras de serpientes.

En esta ocasión, vamos a centrar nuestra atención en una de ellas, la Úlcera de Buruli, una de las más desconocidas pero que a la vez, más daños puede llegar a generar. La Úlcera de Buruli es una enfermedad necrotizante de la piel que afecta generalmente a los niños, produciendo úlceras masivas que desfiguran y que incluso, pueden llegar a dejar lesiones incapacitantes de por vida.

Algunos de sus síntomas principales son las lesiones en las extremidades inferiores y superiores, aunque pueden llegar a aparecer incluso en el tronco y en la cara. Sin embargo, cabe destacar que la mayoría de esas lesiones son indoloras.

La Úlcera de Buruli: en los últimos 4 años ha aumentado un 400% su presencia

Según ha informado la Organización Mundial de la Salud (OMS), actualmente hay 17 enfermedades tropicales desatendidas, como por ejemplo, la Úlcera de Buruli, a nivel mundial que afectan a más de 1.500 millones de personas. En otras palabras, una de cada seis personas en el mundo sufre una enfermedad de la que jamás había escuchado hablar antes. Por este motivo, y con intención de mejorar la calidad de vida de las personas que se encuentran ante esta situación, la OMS reclama a los países afectados una mayor inversión de por lo menos el 0,1% en gasto sanitario: “El aumento de las inversiones de los gobiernos nacionales puede aliviar la miseria humana, distribuir los beneficios económicos de manera más uniforme y ayudar a las masas atrapadas en la pobreza”. Además, la directora general de la OMS, Margaret Chan, subraya que este tipo de patologías producen ceguera, deformidades, discapacidad permanente e incluso fallecimientos. Los países en vías de desarrollo, con medianos y pocos ingresos, son quienes más lo sufren, razón de más para que este organismo de las Naciones Unidas exija orden en la distribución de los recursos económicos para atenuar y mejorar la situación.

Enfermedades tropicales desatendidas: qué son exactamente

De acuerdo con la definición ofrecida por Wikipedia, las ETD son enfermedades infecciosas que prevalecen en regiones tropicales y subtropicales: África, Asia y América. Son causadas por diversos patógenos entre los cuáles destacan los gusanos, protozoos, los virus, las bacterias y los insectos.

En África subsahariana, el impacto del conjunto de estas patologías es comparable al de la malaria o tuberculosis. Además, a pesar de que en los países desarrollados se pueden tratar e incluso prevenir la mayoría de ellas, en los países subdesarrollados son una de las causas más frecuentes de enfermedades graves y de muerte. Y es que, se sigue dando mucha mayor importancia al VIH, paludismo y a la tuberculosis, dejando así a las enfermedades tropicales desatendidas en un segundo plano.

Entre las ETD se encuentran diferentes patologías segmentadas por sus diferentes formas de contagio:

  •  Enfermedades causadas por protozoos:
    • Tripanosomiasis africana
    • Tripanosiamosis americana
    • Leishamniosis
  •  Enfermedades causadas por infecciones bacterianas:
    • Lepra
    • Úlcera de Buruli
    • Tracoma
    • Pian
  •  Enfermedades causadas por gusanos:
    • Cisticercosis y teniasis
    • Equinocosis
    • Dracunculiasis
    • Filiarosis linfática
    • Oncocercosis
    • Nematodosis digestivas
  •  Enfermedades causadas por algún virus:
    • Dengue
    • Rabia
  •  Enfermedades causadas por mordeduras de serpientes:

En esta ocasión, es necesario hacer hincapié en una de las enfermedades que a día no sólo sigue vigente, sino que su presencia sigue en aumento: la Úlcera de Buruli.

Qué es la Úlcera de Buruli

La Úlcera de Buruli es una enfermedad crónica de piel encontrada generalmente en África y que en los últimos cuatro años ha aumentado un 400% su presencia. Esta patología afecta sobre todo a niños y niñas de 4 a 12 años que viven en zonas rurales pobres cerca de ríos, pantanos y aguas estancadas. Se cree que la microbacteria, Mycobacterium Ulcerans, prolifera en el lodo que se forma debajo de las aguas estancadas y que el contagio se produce por el contacto directo con elementos contaminados. Por ejemplo, aerosoles procedentes de superficies acuosas o animales acuáticos.

Cuáles son los síntomas más comunes

Esta bacteria emite toxinas que destruyen las células de la dermis, pequeños vasos sanguíneos y la grasa que se encuentra debajo de la piel, provocando así úlceras y pérdida de piel. A su vez, afecta al 60% de las extremidades inferiores; es decir, a las piernas, y un 30% a las extremidades superiores. En ocasiones, también puede llegar a dañar el 10% de la cara. Además, los periodos de incubación de las lesiones relacionadas con un traumatismo oscilan entre dos semanas y tres años. Una vez pasados los primeros 50-75 días, es común encontrarse con bacterias ácido-alcohol resistentes, lo que significa que la enfermedad está adquiriendo mayor fuerza. Por otro lado, la mayoría de las lesiones son indoloras, es decir, la enfermedad se desarrolla silenciosamente y la mayoría de los pacientes no son conscientes de lo que ocurre dentro de su organismo hasta pasado un tiempo prolongado.

Cómo tratar la Úlcera de Buruli

La pauta básica para el tratamiento de esta patología es la ingesta de antibióticos, aunque en ocasiones puede ser también necesaria la realización de operaciones quirúrgicas. A medida que la úlcera se agranda con el paso del tiempo, el diagnóstico precoz y el tratamiento oportuno pueden ayudar a minimizar la pérdida de piel.

La enfermedad del Pian: ¿Qué es y a quién afecta?

La enfermedad del Pian es una infección tropical de piel causada por treponemas, más precisamente por la bacteria Treponema pallidum pertenue. Esta enfermedad forma parte de las llamadas Enfermedades Tropicales Desatendidas (ETD), junto con, por ejemplo, la úlcera de Buruli y la lepra.

El Pian causa úlceras grandes y dolorosas que afectan a la piel, a los huesos y al cartílago, generalmente en los brazos y en las piernas. Esta enfermedad tropical desatendida es muy contagiosa y se encuentra en los países de pobreza extrema en las que las condiciones higiénicas y los servicios sanitarios son básicos. El Pian se encuentra en 14 países de las zonas de África Occidental, del Sudeste Asiático y del Pacífico, entre los que destacan el Golfo de Guinea, África Central, Indonesia y Papúa Nueva Guinea.

La inmensa mayoría de las personas que padecen esta enfermedad tropical desentendida (ETD) son niños y niñas menores de 15 años. La enfermedad de Pian suele producir desfiguraciones y discapacidades que producen un gran dolor y sufrimiento entre los jóvenes enfermos. Estos niños suelen ser aislados y no suelen poder ir al colegio ni jugar con otros niños.

Enfermedad del Pian

Este tipo de enfermedades no solo provoca secuelas emocionales en los niños y niñas, también tienen un gran impacto económico en las sociedades más necesitadas. Son muchas las familias que se gastan todos sus ahorros para poder acceder a una atención sanitaria básica. Es más, la mitad del mundo aún carece de una cobertura de servicios de salud básica.

Actualmente existe una pastilla llamada Azitromicina, que puede curar la enfermedad del Pian con una sola dosis oral. Uno de los objetivos para el año 2020 de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es erradicar la enfermedad del Pian para el año 2020, y diversas organizaciones como la Fundación Anesvad trabajan para conseguir que la enfermedad del Pian sea la segunda enfermedad infecciosa humana en desaparecer. Luchemos entre todos para hacer desaparecer el Pian; logremos que los niños más desfavorecidos olviden qué es estar sufriendo por una enfermedad curable. Luchemos por el derecho a la salud de todos los niños en el mundo.

El derecho a la salud y las enfermedades tropicales desatendidas

Sin lugar a duda, la salud es nuestro bien más preciado. Desde 1946, el derecho a la salud constituye un derecho fundamental de todos los seres humanos. Según afirma la Constitución de la Organización Mundial de la Salud, “el goce del grado máximo de salud que se pueda lograr es uno de los derechos fundamentales de todo ser humano”.

El derecho a la salud obliga al Estado a garantizar a sus ciudadanos a acceder a servicios de cuidado médico. El derecho a la salud no solo incluye el acceso asequible y de mejor calidad posible, sino que también está estrechamente ligado a otros derechos humanos fundamentales, como al derecho al agua potable, al saneamiento adecuado y al derecho a la alimentación.

A pesar de que estos derechos que se consideren fundamentales, en realidad existen 100 millones de personas en el mundo que viven en extrema pobreza y que no tienen acceso al agua. Esto implica que una parte importante de la población mundial no pueda permitirse una higiene mínima, un saneamiento adecuado ni una vivienda digna. De esta forma, estas sociedades marginadas suelen ser muy vulnerables a problemas sanitarios crónicos.

Por ejemplo, millones de personas en el mundo sufren enfermedades tropicales desatendidas como la úlcera de Buruli, el pian, la lepra o la filariasis linfática. Estas enfermedades olvidadas afectan en la gran mayoría a niñas y niños y su desarrollo se ve gravemente afectado. Si no se tratan a tiempo estas enfermedades, pueden provocar lesiones graves de por vida. En cambio, la mayoría de las personas que sufren estas enfermedades no tienen acceso a un tratamiento y muchas veces ni siquiera sabe que está enferma.

Enfermedades desatendidas en niñas y niños

Como decía Schopenhauer, “la salud no lo es todo, pero sin ella todo lo demás es nada”. Sin lugar a duda, la salud es una de esas cosas a las que no solemos darle la importancia que se merece hasta que la perdemos. Todas las personas independientemente de su raza, sexo, edad u otra condición se merecen tener acceso a la salud. Es por eso que debemos luchar contra la desigualdad y la discriminación y trabajar por el derecho a la salud de las personas más olvidadas.

Enfermedades Tropicales Desatendidas en el Golfo de Guinea

Según la OMS las enfermedades tropicales desatendidas son aquellas que son “infecciosas, proliferan en entornos empobrecidos, especialmente en el ambiente caluroso y húmedo de los climas tropicales“. Los factores que facilitan la reproducción de estas enfermedades no son otros que la falta de higiene propia de las áreas más humildes del planeta, unos servicios de salud compuestos por profesionales que muestran una voluntad y una capacidad de sacrificio infinita pero cuentan con medios escasos, y la gran dificultad para obtener agua limpia.

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¿Qué es la úlcera de Buruli?

Existe una importante consciencia social respecto a las grandes enfermedades que asolan a la humanidad, como son el SIDA, la tuberculosis o la malaria. Sin embargo, el desconocimiento es muy importante respecto a las Enfermedades Tropicales Desatendidas (ETD). Si es la primera vez que escuchas hablar acerca de ellas probablemente te resulten más familiares la lepra, la tracoma o el pian. Anualmente se llevan la vida de miles y miles de personas, que residen en las regiones menos desarrolladas del planeta, sin las mínimas condiciones de higiene y salud. Una de las ETD menos conocidas es la úlcera de Buruli, persistente en áreas de África, el Pacífico Occidental y Sudamérica.

Incidencia de la úlcera de Buruli

Por sorprendente que parezca, aún a día de hoy no se conoce el modo en que se transmite la úlcera de Buruli. Así, no hay medidas de prevención primaria ni vacunas para protegerse de esta Enfermedad Tropical Desatendida (ETD). Además, si bien el riesgo de morir no es muy elevado, las sobreinfecciones sí pueden resultar mortales.

Una bacteria causa la enfermedad, que primero produce nódulos cutáneos. Posteriormente, incluso ocasionalmente cuando se está tratando con antibióticos, se transforman en úlceras, que al ser invadidas por otros organismos patógenos pueden producir deformidades. Éstas se producen principalmente cuando afecta a los huesos, lo que puede causar discapacidades. La mayoría de las lesiones por úlcera de Buruli se producen en las extremidades, principalmente en las inferiores.

De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 70% de todos los casos de úlcera de Buruli detectados en el mundo se diagnosticaron en la fase de ulceración. Este organismo viene registrando, salvo excepciones, una reducción del número de casos de personas enfermas a nivel global.

Úlcera de Buruli

Algunos de los países ribereños del Golfo de Guinea, como son Benín, Camerún, Costa de Marfil, Ghana o la R.D. del Congo, presentan una presencia de Enfermedades Tropicales Desatendidas muy elevada. Se trata además de una región en la que la persistencia de la úlcera de Buruli es muy importante. Según la OMS, casi la mitad de las personas enfermas fueron niñas y niños menores de 15 años, y no existe una diferencia importante entre su incidencia entre mujeres y hombres.

Para el tratamiento de la úlcera de Buruli se utilizan antibióticos y se prolonga durante 2 meses aproximadamente. De acuerdo con las recomendaciones de la OMS, las combinaciones más apropiadas son rifampicina y estreptomicina, o ripampicina y claritromicina, especialmente indicada para mujeres en estado de gestación.


Imágenes:

Mapa de incidencia de la úlcera de Buruli: CC-BY-2.5. Autor: Filip Em. Fuente: Wikimedia Commons.

 

 

¿Cuáles son las enfermedades tropicales desatendidas?

Las enfermedades tropicales desatendidas según la OMS son aquellas “enfermedades infecciosas que proliferan en entornos empobrecidos, especialmente en el ambiente caluroso y húmedo de los climas tropicales“. Así, son frecuentes en regiones en vías de desarrollo del África subsahariana y diversas áreas del continente americano y asiático.

Estas afecciones están causadas principalmente por bacterias, parásitos helmintos y protozoarios, así como por virus. Si bien el tratamiento de las enfermedades tropicales desatendidas puede ser relativamente asequible en los países desarrollados, siguen fuera del alcance de las comunidades más humildes.

Enfermedades tropicales desatendidas

Enfermedades tropicales: Cuáles son y dónde se localizan

Si bien no existe un consenso a la hora de confeccionar una lista de enfermedades desatendidas, la OMS enumera 17. Son enfermedades tropicales generadas por bacterias la lepra, el pian, la tracoma y la úlcera de Buruli.

La lepra persiste principalmente en África Central, aunque también en regiones de países como Brasil o India, así como en Madagascar.

Las producidas por parásitos helmintos son la cisticercosis y teniasis, la dracunculiasis, la equinocosis, la esquistosomiasis, la filariosis linfática, la nematodosis digestiva y la oncocercosis.

Entre las enfermedades tropicales producidas por protozoarios está la leishmaniosis, que puede ser cutánea, muco-cutánea y visceral. La primera se concentra principalmente en Oriente Medio, la muco-cutánea en Sudamérica: es una de las enfermedades tropicales en Bolivia, varias regiones de Brasil y Perú. Finalmente, la leishmaniosis visceral es propia principalmente del llamado Cuerno de África, Bangladés e India.

La tripanosomiasis africana o enfermedad del sueño y la tripanosomiasis americana o enfermedad de Chagas son afecciones generadas también por parásitos protozoarios.

Enfermedades tropicales desatendidas transmitidas por mosquitos y zancudos

La rabia, prácticamente erradicada entre humanos, y el dengue, una de las enfermedades transmitidas por mosquitos y zancudos, son generadas por virus. Esta última se localiza principalmente en regiones de los continentes americano y asiático, así como en Australia.

Hoy en día las enfermedades tropicales desatendidas continúan propagándose en las regiones y comunidades en las que persiste la pobreza extrema o se producen conflictos armados. La contaminación ambiental y la falta de higiene y condiciones de vida más elementales facilitan la transmisión de estas enfermedades, que hoy en día siguen afectando a millones de personas.