3 preguntas clave sobre enfermedades tropicales desatendidas

Las enfermedades tropicales desatendidas, según la OMS, son aquellas que se propagan en ambientes calurosos y húmedos, propios de los climas tropicales, especialmente en lugares empobrecidos. En muchos casos, se trata de enfermedades transmitidas por insectos. Asimismo, es habitual que proliferen en lugares con aguas contaminadas o estancadas.

¿Cuáles son las enfermedades tropicales desatendidas?

Consultada en junio de 2019, la lista de Enfermedades Tropicales Desatendidas (ETD) recogida por la OMS incluye las siguientes:

  • Dengue y dengue grave.
  • Dracunculosis.
  • Enfermedad de Chagas.
  • Enfermedades transmitidas por vectores.
  • Equinococosis.
  • Esquistosomiasis.
  • Filariasis linfática.
  • Leishmaniasis.
  • Lepra.
  • Oncocercosis.
  • Pian.
  • Rabia.
  • Teniasis y cisticercosis.
  • Tripanosomiasis africana humana o enfermedad del sueño.
  • Úlcera de Buruli.

Desde enero de 2017 no se incluyen nuevas enfermedades en la lista.

Para poder hacer frente a las enfermedades tropicales desatendidas es fundamental un fuerte compromiso, por parte de la ciudadanía, comunidad internacional, gobiernos e industria farmacéutica, por el derecho a la salud de las personas. Principalmente, aquellas con ingresos más bajos y que residen en lugares remotos o en los barrios de las grandes ciudades, en áreas sin urbanizar, sin suministros públicos y sin acceso a servicios sanitarios integrales. Así, una higiene insuficiente y la insalubridad del agua son algunos de los factores que incrementan las posibilidades de padecer alguna de estas enfermedades.

Niño de África en un entorno empobrecido

¿Por qué se denominan desatendidas u olvidadas estas enfermedades tropicales?

Las enfermedades tropicales desatendidas afectan a alrededor de 1.000 millones de personas. Asimismo, causan incapacidad permanente (ceguera, desfiguración o mutilación, por ejemplo) a millones mujeres y hombres, que en muchos casos tienen que lidiar con un importante estigma social.

Las enfermedades tropicales tradicionalmente llevan el «apellido» de desatendidas u olvidadas. No son una prioridad de salud pública ya que las personas afectadas carecen de recursos económicos e influencia política. Además, gran parte de los territorios con mayor incidencia de ETDs cuentan con economías poco desarrolladas.

La agrupación del dengue, la lepra, el pian o la úlcera de Buruli en enfermedades tropicales desatendidas es clave para desarrollar una estrategia para hacerlas frente. No es extraño que una misma persona padezca varias de estas ETDs, o que en un mismo país exista una importante incidencia de más de una enfermedad desatendida.

¿Cómo se está trabajando para acabar con las enfermedades tropicales desatendidas?

Las enfermedades tropicales desatendidas son un importante obstáculo para las economías de países que no han alcanzado el nivel de desarrollo de Occidente. Estas enfermedades disminuyen la capacidad de trabajo de las personas adultas, dificultan el desarrollo cognitivo de niñas y niños, y suponen una importante carga económica para los presupuestos nacionales.

La mayoría de países en los que existe una importante incidencia de enfermedades olvidadas se encuentran en África o América Latina, y en menor medida en Asia y Oriente Medio. En algunos casos, en determinadas áreas, pueden llegar a incidir hasta 7 de estas ETDs.

La OMS ha desarrollado varios programas para luchar contra las enfermedades tropicales desatendidas. Así, se han conseguido importantes avances en las últimas décadas. Por ejemplo, según indica este organismo, los casos de lepra se han reducido de 5,2 millones en 1985, a 213.000 en la actualidad. En el caso de las enfermedades con un tratamiento más complejo, como es el caso de la úlcera de Buruli, serán necesarios avances en el diagnóstico, así como en los medicamentos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *