La úlcera de Buruli en diez datos

A pesar de afectar a miles de personas cada año, mucha gente lo desconoce todo sobre esta Enfermedad Tropical Desatendida.
La úlcera de Buruli es una de las cuatro ETD de manifestación cutánea que combatimos en Anesvad. Esta infección crónica y debilitante de la piel y los tejidos es, para mucha gente, una completa desconocida; no es casualidad que esté en el grupo de las llamadas “enfermedades olvidadas”.
Lo cierto es que se trata de una afección muy presente en países de África subsahariana, y se ceba especialmente con las personas en situación de mayor vulnerabilidad. Por eso es importante combatirla y controlarla.
En Anesvad consideramos importante que se conozca algo más acerca de ella. Y para lograrlo, te ofrecemos a continuación los diez datos más relevantes sobre esta enfermedad:

Puede dar lugar a desfiguraciones y discapacidad permanentes.

Afecta principalmente a la piel, los tejidos blandos y los huesos, y da lugar a la formación de grandes úlceras, por lo general en piernas y brazos. Aunque las úlceras se curan con el tiempo, los pacientes tratados inapropiadamente pueden quedar con grandes cicatrices y deformidades.

La causa la bacteria Mycobacterium ulcerans, que inhibe la respuesta inmunitaria.

Suele comenzar como una tumefacción indolora, lo que dificulta la detección precoz. LA bacteria produce una toxina, la micolactona, que además inhibe la respuesta inmunitaria. Esto permite que la enfermedad avance rápidamente sin dolor ni fiebre.

Más de 30 países han notificado casos de úlcera de Buruli.

La notificación periódica y precisa contribuye al seguimiento de la enfermedad y los progresos del tratamiento. Hasta el presente se han notificado casos de úlcera de Buruli en 33 países de África, América, Asia y el Pacífico Occidental.

Anualmente, 15 de los 33 países notifican entre 5.000 y 6.000 casos.

Los países de África Occidental y Central (Benin, Camerún, Costa de Marfil, Ghana y República Democrática del Congo) notifican la mayoría de los casos. No obstante, en África la mayor parte de los casos aún se diagnostican demasiado tarde. Mientras que en Australia y el Japón la mayoría de las lesiones (~90%) se diagnostican cuando todavía están en la categoría I, esto solo ocurre en el 32% de los pacientes africanos.

Muchos de los pacientes son menores de 15 años que viven en zonas tropicales rurales.

Los aspectos clínicos y epidemiológicos de la úlcera de Buruli varían considerablemente en los diferentes países y entornos y entre ellos. En África, los menores de 15 años representan aproximadamente un 48% de las personas afectadas.

Mycobacterium ulcerans pertenece a la misma familia de bacterias que las causantes de la tuberculosis y la lepra.

Observadas al microscopio, M. ulcerans y M. tuberculosis son similares, pero M. ulcerans se desarrolla a temperaturas más bajas (29-33 ºC) que M. tuberculosis (36-37 ºC).

El 55% de las lesiones se producen en las extremidades inferiores.

Ddestruye la piel y los tejidos blandos y causa grandes úlceras, generalmente en piernas y brazos. Aunque la mayoría de las lesiones se producen en las extremidades inferiores, un 35% de ellas afectan a las extremidades superiores y un 10% a otras partes del cuerpo.

El 80% de los casos detectados tempranamente se puede curar.

El diagnóstico precoz y el tratamiento con combinaciones de antibióticos han mejorado ampliamente los resultados para los pacientes. Un diagnóstico tardío o la administración de medicamentos demasiado tarde pueden dar lugar a hospitalizaciones prolongadas y costosas.

Si los casos se notifican demasiado tarde el riesgo de discapacidad es del 25%.

Los pacientes que no se tratan tempranamente sufren discapacidades funcionales a largo plazo. La infección ósea puede dar lugar a grandes deformidades y amputación de miembros. Los enfoques esenciales para minimizar el sufrimiento se basan en la detección precoz y el tratamiento con antibióticos.

La educación sanitaria es fundamental para controlar la úlcera de Buruli.

La detección precoz y el tratamiento con antibióticos minimizan el sufrimiento. La sensibilización respecto de la enfermedad, la educación sanitaria de las comunidades, la capacitación de los profesionales sanitarios y la participación activa de voluntarios de las aldeas son elementos cruciales para asegurar el diagnóstico precoz y el tratamiento de la enfermedad.
(Fuente de la información: Organización Mundial de la Salud)

🚩 Publicado originalmente por Derecho a la Salud: La úlcera de Buruli en diez datos

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