El imperativo económico de proteger la salud de las mujeres

Mai tenía 17 años cuando su novio y ella comenzaron a mantener relaciones sexuales. Puesto que en su país (en la región Asia-Pacífico) los adolescentes no casados no pueden acceder a métodos anticonceptivos sin consentimiento de los padres, decidieron prescindir de ellos. No pasó mucho tiempo antes de que Mai se quedara embarazada.

Seguir leyendo.

🚩 Publicado originalmente en Planeta Futuro | EL PAÍS: Enlace al post

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *