El congoleño Denis Mukwege gana el Nobel de la Paz por su lucha contra la violencia sexista

Mukwege, ginecólogo, atiende en su hospital en la República Democrática del Congo a las mujeres que han sufrido la violencia de género.
El Premio Nobel es, tal vez, el galardón de mayor prestigio que existe en el ámbito de la física, la química, la medicina y la fisiología, la literatura , la paz y la economía. Se otorga anualmente a personas o instituciones que hayan contribuido al progreso y bienestar de la humanidad: realizando investigaciones sobresalientes, inventando técnicas o equipamiento revolucionario o mejorando de forma sensible el progreso de la sociedad.
Por eso desde Anesvad nos congratulamos de que, tal y como anunció el Comité Noruego el pasado viernes, este año el Nobel de la Paz sea para el ginecólogo congoleño Denis Mukwege y la activista yazidí Nadia Murad, por la labor de ambos en la lucha contra la violencia sexual.
Mukwege de 63 años, es un médico y activista congoleño que atiende en su hospital a las mujeres que han sido víctimas de violaciones y torturas. En 1999 fundó, gracias al apoyo de las organizaciones de ayuda internacional, el hospital de Panzi, en la ciudad de Bukavu, en la República Democrática del Congo. Como cirujano jefe de este centro, él y su equipo han intervenido a decenas de miles de mujeres violadas y víctimas de la ablación. “El doctor Mukwege ha condenado repetidamente la impunidad por violaciones masivas y ha criticado al Gobierno congoleño y a otros países por no hacer lo suficiente para detener el uso de la violencia sexual contra las mujeres como estrategia y arma de guerra”, anuncia el Comité Noruego.
Al conocer la decisión del jurado, Mukwege ha declarado que “acepto este premio por vosotras. Esto demuestra que vosotras (las mujeres) habéis sido reconocidas. Este premio no tendría sentido si no reconociera la lucha de la mujer”. En octubre de 2012 sufrió un atentado en el que murió uno de sus colaboradores, justo un mes después de haber dado un discurso en la ONU en el que pedía a la organización una “condena unánime” contra los grupos rebeldes “responsables de actos de violencia sexual”.
En Anesvad nos congratulamos porque con este galardón se está reconociendo la incansable lucha de dos personas que llevan años trabajando por ayudar a mujeres en situación de extrema vulnerabilidad, denunciando públicamente los abusos que sobre ellas se cometen sistemáticamente y dedicando su vida a paliar el daño que han sufrido miles de mujeres víctimas de la violencia sexual.
Pero también nos alegramos porque se reconozca la figura de un médico de un país subsahariano; porque África es tierra de grandes logros y cuna de hombres y mujeres que han aportado enormes avances al progreso de la humanidad, pero ha sido y es habitualmente ignorada por la mirada occidental. Hasta la edición de este año, el continente africano había aportado 19 ganadores y ganadoras, tan notables como los Premios Nobel de la Paz al ghanés -recientemente fallecido- Kofi Annan (2001) y a la activista keniata Wangari Maathai (2004), o el Premio Nobel de Literatura a la nigeriana Wole Soyinka (1986).
Una cifra escasa si se contrasta con los cerca de 500 premios que ha recibido Europa, o los casi 400 que tiene Norteamérica. Un triste reflejo de la desigualdad entre regiones. Pero no tanto por la ponderación de mentes brillantes que habita cada continente, sino porque simboliza la falta de recursos y de apoyo a la educación y la investigación científica de unas zonas frente a otras. Y de una perspectiva occidentalizada que, en demasiadas ocasiones, pasa por alto los enormes esfuerzos y encomiables avances provenientes de las regiones menos prósperas.
Enhorabuena a Denis Mukwege y a Nadia Murad.

🚩 Publicado originalmente por Derecho a la Salud: El congoleño Denis Mukwege gana el Nobel de la Paz por su lucha contra la violencia sexista

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