Costa de Marfil abre sus fronteras ante un escenario de inestabilidad política

Las sucesivas crisis sociopolíticas que ha sufrido el país han provocado una disminución de la actividad económica, con el corolario de un aumento de la tasa de desempleo, ya muy elevada, en particular entre los jóvenes. La propagación de la COVID-19 no ayuda y se han registrado casi 10000 contagios desde que comenzó la pandemia.
En octubre de 2020, Costa de Marfil celebrará sus elecciones generales para elegir a su presidente. El actual jefe de Estado, Alassane Ouattara, compite por revalidar su mandato, que ostenta desde el 2010, enfrentándose a antiguos rivales políticos y al que, hasta hace poco, era su mano derecha. Si bien el país es rico en recursos primarios como el cacao, el café o el aceite de palma, su pujanza económica se ve obstaculizada por la inestabilidad política que arrastra desde el final de la guerra civil en 2007.
Por si fuera poco, y en plena crisis sanitaria global, el gobierno ha tenido que hacer frente a ataques terroristas de insurgentes al norte del país, una zona donde la presencia de células yihadistas se está intensificando. Sin ir más lejos, el pasado 11 de junio al menos una decena de soldados marfileños fueron asesinados por uno de estos grupos en una localidad cercana a la frontera con Burkina Faso.
Ante este clima político de inestabilidad, desde Anesvad no cejamos en nuestro empeño por garantizar el acceso a la salud de todas las personas, especialmente de aquellas en contextos empobrecidos. Llevamos trabajando en Costa de Marfil desde 1999 y, ante las adversidades del país, nunca hemos abandonado nuestra actividad de cooperación al desarrollo.
Seguimos actuando de emergencia ante el coronavirus
Afortunadamente, el gobierno marfileño estableció un protocolo y un plan de respuesta ante la irrupción del coronavirus en el país, y como ONGD que apoya su sistema sanitario en la lucha contra las ETD, decidimos actuar de emergencia y movilizar recursos para reducir también el impacto de la pandemia.
Si bien estas medidas preventivas y de distanciamiento social se han relajado y a partir del 1 de julio se han reanudado los vuelos internacionales, Costa de Marfil mantiene el estado de emergencia en la gran región de Abiyán, la zona más poblada y que aglutina a una quinta parte de la población del país (unos 5 millones de personas).
Esta región es la más castigada y por ello estamos contribuyendo en distintos frentes. Por un lado, estamos dotando al personal sanitario y comunitario con equipos de protección individual, mascarillas y guantes. Por otro, estamos distribuyendo productos de higiene para reducir los contagios. Y, por último, apoyamos campañas de sensibilización sobre las medidas de distanciamiento y el correcto uso de los equipos de protección frente al coronavirus.

🚩 Publicado originalmente por Derecho a la Salud: Costa de Marfil abre sus fronteras ante un escenario de inestabilidad política

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